28 de mayo de 2015

¿Por qué funciona la «revolución ciudadana» de Rafael Correa?

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, define como «revolución ciudadana» el proyecto político que promueve.

Rafael Correa Delgado, el más destacado líder de Hispanoamérica... está instaurando en Ecuador, los principios de Justicia Social y «Buen Vivir».

Ecuador va camino de convertirse en un Estado modélico en una Hispanoamérica azotada por sus propias contradicciones.

Y ello se debe, en buena gran medida, a la tenaz política de neodesarrollismo emprendida por el actual presidente Rafael Correa, un economista de origen humilde formado en el extranjero. Se trata de un proyecto político que él mismo ha definido como «revolución ciudadana».

Correa llegó al poder en 2006 cuando la nación ecuatoriana atravesaba una inestabilidad política crónica, pues en nueve años habían ya desfilado siete presidentes distintos. El panorama económico de entonces también era lamentable. Los retos a los que se enfrentaba parecían enormes, pero su habilidad y su empeño dieron la vuelta a esa situación y Ecuador vuelve a dirigir su destino.

Estas son algunas de las claves del éxito de Correa:

1. Reducción de la pobreza: Ha sacado a millón y medio de ecuatorianos de la pobreza desde 2007 a 2014, mediante medidas como el denominado Bono de Desarrollo Humano, un subsidio a las personas más desfavorecidas. De forma paralela, ha aumentado la clase media, motor del crecimiento económico.

2. Renegociación de la deuda externa: un problema estructural para Ecuador, que ha supuesto un ahorro de 7 millones de dólares a las arcas del Estado, dinero que ha podido ser invertido en infraestructuras energéticas, transporte, salud y educación.

3. La educación, una prioridad: El reparto presupuestario ha convertido a Ecuador en el país latinoamericano que más invierte en este capítulo. El 5,3% del PIB, unos 300 millones de dólares, se destinan a educación cada año. Eso es una gran apuesta por el futuro que revertirá indudablemente en las nuevas generaciones, mucho mejor preparadas que las anteriores.

4. Creación de un «sistema de rentas internas»: La nueva gestión del cobro de impuestos a los ciudadanos ha logrado superar el grave problema de la evasión fiscal, un auténtico quebradero de cabeza y muy habitual en toda la región. La fórmula, que ha triplicado la recaudación, se ha basado en la promoción y la transparencia.

5. Reformas económicas y financieras certeras: Ha favorecido el aumento de sueldos, el cooperativismo y la industria nacional, ha protegido de la usura a los usuarios de los servicios bancarios, ha instaurado un fondo de liquidez para los bancos y ha modificado el estatuto del Banco Central de Ecuador que ahora depende directamente del Gobierno. Ha aprovechado perfectamente las herramientas que tenía disponibles y quería emplear, sorteando el tremendo hándicap que supone que la moneda oficial ecuatoriana sea desde 2000 el dólar estadounidense y no el sucre.