15 de diciembre de 2014

El informe senatorial sobre la tortura confirma que al-Qaeda no está implicada en los Atentados del 11 de Septiembre.

Los fragmentos del informe de la Comisión senatorial estadounidense sobre el programa secreto de torturas de la CIA revelan los contornos de una organización criminal de gran envergadura. Después de leer cuidadosamente las 525 páginas de ese informe, Thierry Meyssan encuentra en ese documento estadounidense la prueba de lo que él ha venido proclamando desde hace años.
El 9 de diciembre de 2014, Dianne Feinstein, presidenta de la Comisión del Senado estadounidense a cargo de los servicios de inteligencia, hizo público un fragmento de su informe clasificado sobre el programa secreto de torturas de la CIA.


Presentación del informe

El fragmento desclasificado sólo representa una doceava parte del informe inicial.

El informe en sí no trata sobre el vasto sistema de secuestros y encarcelamientos arbitrarios que la US Navy instauró bajo los mandatos del presidente George W Bush Jr., programa que dio lugar a los secuestros de más de 80.000 personas en todo el mundo y al encierro de esos secuestrados en 17 barcos estacionados en aguas internacionales (se trata de los navíos: USS Bataan (LHD-5), USS Peleliu (LHA-5), USS Ashland (LSD-48), USNS GySgt. Fred W. Stockham (T-AK-3017), USNS Watson (T-AKR-310), USNS Watkins (T-AKR-315)USNS Charlton (T-AKR-314), USNS Pomeroy (T-AKR-316)USNS Red Cloud (T-AKR-313), USNS Soderman (T-AKR-317), USNS Dahl (T-AKR-312), M/V PFC William B. Baugh (AK-3001), MV 1st Lt. Alex Bonnyman (T-AK 3003), MV Pvt. Franklin J. Phillips (T-AK 3004), MV Cpl. Louis J. Hauge Jr. (T-AK 3000), MV Pfc. James Anderson Jr. (T-AK 3002)). El texto se limita al estudio de 119 casos de personas utilizadas como conejillos de Indias en la realización de experimentos psicológicos en [la base naval estadounidense] de Guantánamo y en unas 50 cárceles secretas, desde el año 2002 y hasta finales de 2009, o sea un año después de la elección del actual presidente Barack Obama.


Los fragmentos del informe no indican bajo qué criterios fueron seleccionados esas cobayas humanas. Se limitan a indicar que cada prisionero denunciaba al siguiente y también indican que esas confesiones no les fueron arrancadas sino inculcadas. En otras palabras, lo que hizo la CIA fue justificar sus propias decisiones fabricando denuncias que las confirmaban a posteriori.

En el informe inicial, los nombres de los agentes y de los contratistas de la CIA implicados fueron reemplazados por seudónimos. Además, los fragmentos desclasificados han sido ampliamente censurados, fundamentalmente para borrar los nombres de los cómplices extranjeros de la CIA.


El contenido del informe


He leído detenidamente las 525 páginas de fragmentos provenientes del informe. A pesar de ello, estoy aún lejos de haber sacado de esos fragmentos toda la información que puede obtenerse de ellos ya que habrá que realizar numerosas investigaciones para poder interpretar los párrafos mutilados por la censura.

Las sesiones de condicionamiento se realizaban en unas 50 cárceles secretas bajo la responsabilidad de «Alec Station», la unidad de la CIA a cargo de la búsqueda de Osama Bin Laden. Las infraestructuras, el personal y los transportes funcionaban bajo la responsabilidad del «Grupo de Capitulación y Detención» de la CIA. Las sesiones se concebían y realizaban bajo la supervisión de dos psicólogos contratados que incluso crearon una firma en 2005. Las autorizaciones para la aplicación de las técnicas de condicionamiento se concedían desde el más alto nivel, sin especificar que el objetivo de esas torturas no era arrancar información a las víctimas sino condicionarlas.

El vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney; la consejera de Seguridad Nacional Condoleezza Rice; el secretario de Justicia John Ashcroft; el secretario de Defensa Donald Rumsfeld; el secretario de Estado Colin Powell y el director de la CIA George Tenet participaron en reuniones sobre ese tema realizadas en la Casa Blanca. Asistieron a simulaciones en la Casa Blanca y visionaron grabaciones de video de varias sesiones, grabaciones que posteriormente fueron destruidas ilegalmente. Es evidente que el objetivo de aquellas reuniones era implicar a esas personalidades, pero no resulta posible determinar cuáles de ellas sabían para qué se utilizaban esas técnicas.

Condoleezza Rice (14 de noviembre de 1954, Alabama, Estados Unidos) fue la 66ª secretaria de Estado de los Estados Unidos entre 2005 y 2009, y ejerció como asesora de seguridad nacional durante el primer período de gobierno del presidente George W. Bush (2001-2005)

John David Ashcroft (nacido en Chicago, el 9 de mayo de 1942) fue el 79º Fiscal General de los Estados Unidos

George John Tenet (nacido el 5 de enero de 1953 en Nueva York, NY) es un ex-director de la CIA.

Sin embargo, en junio de 2007, el contratista de la CIA que supervisaba aquellos experimentos explicó personalmente a Condoleezza Rice en qué consistían. La consejera de Seguridad Nacional autorizó la continuación de los experimentos, limitándose a reducir la cantidad de torturas autorizadas.